Árbitro Vendido

Árbitro Vendido

Tienen razón los partidos políticos de oposición al advertir que se avecina una elección de estado en 2027.

Desde la era de Morena en el poder federal, hemos venido observando cómo el gobierno se apodera de los organismos electorales.

La 4T socavó la independencia del INE y del TEPJF, y demostró que también controla a las instituciones electorales locales.

La prueba más reciente la dio el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones, al dar carpetazo a las denuncias por actos anticipados de campaña.

El arbitro electoral fue el único que no vio los cientos de bardas que se pintaron y las decenas de espectaculares que se colocaron.

Tampoco, se percató del uso de recursos públicos en el reparto de utensilios como sombrillas, entre otros utilitarios.

Si a ello le agregamos el control que ejerce el gobierno del estado sobre el Tribunal Electoral de Tlaxcala, la cosa se pone peor.

La pasada elección del Poder Judicial nos dio una probadita de lo que va a pasar en 2027, por la parcialidad de los organismos electorales.

Hubo entrega de acordeones, se revivieron prácticas del acarreo de votantes y el relleno descarado de urnas.

Es decir, se realizarán las elecciones intermedias en el país y re renovarán 17 gubernaturas, sin las más mínimas condiciones de equidad.

El proceso electoral de 2027 será regresivo, como en la mitad del siglo pasado, cuando gobernaba el poderoso PRI.

Con los organismos electorales ciegos y a modo, ya se sabe de antemano que Morena se apresta a no perder el poder.

Y luego no quieren que al partido gobernante se le señale por tratar de imponer una dictadura en México.

Curiosamente, la independencia de las instancias electorales se logró, gracias a las luchas de varios partidos, entre ellos el PRD.

Quién iba a imaginar que la izquierda mexicana iba a utilizar ese logro para llegar a poder y luego regresar al pasado para perpetuarse en él.

Lo dicho, en política nadie sabe para quién trabaja.