Enferman al Vocero del Gobierno de Tlaxcala
En plena crisis política, el gobierno de Tlaxcala decidió
ponerle un bozal al Coordinador de Comunicación Social, Antonio Martínez
Velázquez.
Parece demasiado tarde. El daño está hecho.
Dice el refrán que más tarde cae un hablador que un cojo, y
eso es precisamente lo que le sucedió al vocero del gobierno del estado.
El protagonismo del titular de CCS lo llevó a cometer errores
que hoy tienen a la gobernadora Lorena Cuéllar en el ojo del huracán.
Admitir que en Casa de Gobierno se instaló una virtual Casa
de Campaña del delfín Alfonso Sánchez García, puede traer costos políticos y
legales.
No solo eso, también puede descarrilar la interna de Morena,
al evidenciarse la falta de piso parejo en la elección del coordinador estatal
en defensa de la transformación.
En los hechos, quedó más que documentado que en Tlaxcala se
están cometiendo una serie de delitos electorales que deben ser sancionados.
Ello involucra a Lorena Cuéllar y a todo su gobierno, por el
uso de dinero público, recursos materiales y humanos a favor de su proyecto
político.
Para salir del yerro, Martínez Velázquez dijo que tres
servidores públicos fueron cesados por el escándalo del búnker de campaña en
Casa de Gobierno.
Después se ventiló que fueron tres policías, como si ellos
tuvieran autoridad para meter cajas y armar paquetes con propaganda política al
inmueble público.
Otro grave error que nadie creyó, pues no se trata de cualquier
dependencia, sino de la residencia de la gobernadora Lorena Cuéllar.
Después de varias pifias en el discurso oficial, este jueves
el vocero se ausentó de las mañaneritas denominadas “Diálogos Circulares”, con
el argumento que tiene COVID 19.
Hay muchas dudas al respecto, sobre todo si se toma en cuenta
que el discurso gubernamental ha estado plagado de mentiras.
Más bien, existe la percepción de que al comunicador del
estado le pusieron un bozal para que deje de dar declaraciones que sigan hundiendo
el barco.
La situación es crítica para la mandataria Lorena Cuéllar,
pues un gobierno no puede estar mucho tiempo sin vocero, más cuando se enfrenta
una crisis política como la actual.
La apuesta de que las aguas bajen de nivel por si solas o la del olvido no parece ser la solución correcta, pues el uso electoral de la Casa de Campaña ya empezó a acaparar la atención mediática nacional.
Y el próximo 27 de agosto se prevé que se realice la encuesta
de Morena, luego vendrá el informe por el quinto año de gobierno.
Y la gobernadora Lorena Cuéllar sin quién le cuide la espalda.
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