La Gobernadora Luce Desesperada
La gobernadora Lorena Cuéllar parece desesperada.
De otra forma no se entienden las pifias políticas que sigue
cometiendo en el manejo de su propia sucesión.
La última tiene que ver con la reunión que sostuvo con el
exgobernador Héctor Ortiz, en un concurrido restaurante capitalino.
No es casual que la gobernadora tenga esas reuniones en
público, salvo que quisiera enviar señales políticas.
En el establecimiento, propiedad de la secretaria de Turismo,
Josefina Rodríguez, también se encontraban Alfonso Sánchez y Ray Vázquez.
Y “casualmente” algunos medios de comunicación, quienes
difundieron de inmediato el supuesto cónclave.
Si la intención de la mandataria estatal fue la de publicitar
una alianza política con el PAC, el tiro le salió por la culata.
Lo único que demostró es que no solo tiene metida la mano.
sino el cuerpo entero en el proceso interno de Morena.
Y dio más armas a sus adversarios políticos, al evidenciar
que no hay piso parejo en Tlaxcala.
El más perjudicado del nuevo yerro político de la gobernadora, el alcalde con licencia Alfonso Sánchez García.
Tanto que, por la tarde, salió a desmentir el supuesto
cónclave, al decir que el encuentro en el restaurante fue casual.
Es decir, no hubo ninguna alianza a su precandidatura operada
por Lorena Cuéllar y el dueño del PAC, Héctor Ortiz.
Seguramente hubo un jalón de orejas de las altas esferas del
poder, para desmentir una reunión que se dio a la vista de todos.
Al mismo tiempo, Tlaxcala amaneció con bardas supuestamente
de Ana Lilia Rivera, pintadas de color naranja.
Una muestra que la guerra sucia está subiendo de tono, pese a
que el pasado sábado los aspirantes se comprometieron a respetarse.
Lo que indica que habrá inconformes con el resultado de la
encuesta, el cual está previsto que se de a conocer la primera semana de
septiembre.
Por lo que uno se pregunta. ¿Quién no resulte favorecido, se postulará
por el MC, PAC, Verde o PT?
Que conste que es pregunta.
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