Enmudeció el Palenque…
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, tuvo
un fin de semana para el olvido, pues quedó como mentirosa ante propios y
extraños.
Todo empezó el viernes negro, cuando se conoció que dos ex
funcionarios de Sinaloa, ligados con el narcotráfico, se encontraban en manos
de Estados Unidos.
La entrega de los ex secretarios de Seguridad y de Finanzas, Gerardo
Mérida y Enrique Díaz, echó por la borda la narrativa oficial de que no había
pruebas.
Todavía, esa misma mañana, la presidenta con “A” había
arremetido contra lo que llamó una campaña de desinformación de la derecha y de
periodistas afines.
Por lo que, para contrarrestar esa estrategia golpista,
anunció la ampliación del programa detector de mentiras, a cargo de Luisa María
Alcalde.
Más tarde que temprano, la mandataria federal tuvo que tragarse
sus palabras, pues fue rebasada por la rapidez de los acontecimientos.
Todo el régimen morenista enmudeció y se quedó sin argumentos
para sortear la crisis, lo que no le había ocurrido antes a ningún gobierno
federal priista y panista.
El único que emitió una postura fue el senador Gerardo
Fernández Noroña, pero desfavorable para el gobierno de la República, a quien
cuestionó por no impedir la entrega a EU.
Después vino la cacareada movilización de Morena en contra de
la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, la cual fue un verdadero desastre.
La reunión apenas tuvo la participación de unos cuantos
miles de acarreados y sin la presencia de liderazgos nacionales del partido en
el poder.
Es decir, todo el aparato del estado y del partido dejó solos
a Ariadna Montiel y a Andy López Beltrán, quienes solo fueron acompañados por
cuadros locales.
Como consecuencia, la dirigente nacional y el secretario de
Organización de Morena, fueron masacrados por el gobierno panista de Chihuahua,
desde su llegada al aeropuerto.
El marcador final del pleito entre mujeres, fue que la
gobernadora con “A”, venció por partida doble a la presidenta con “A” y a la lideresa partidista con “A”.
Así, concluyó un pésimo fin de semana para Claudia Sheinbaum
y para Morena. Lo peor, es que ese escenario de crisis está lejos de terminar.
La eminente entrega del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha
Moya no calmará las agitadas aguas para el régimen morenista.
Los narco políticos deben estar temblando, pues la palabra de
la presidenta de la República quedó tan debilitada que ya no tendrá voz para
defenderlos.
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