Somos MX: La fuerza que espera dictamen

Somos MX: La fuerza que espera dictamen

En el escenario político nacional comenzó a tomar forma un nuevo actor: Somos México, también identificado como Somos MX, un movimiento que surge desde la llamada “Marea Rosa”, impulsado por perfiles ciudadanos y políticos que han planteado la necesidad de una nueva oposición organizada en el país.

Entre sus principales liderazgos se encuentran Guadalupe Acosta Naranjo y Cecilia Soto, figuras con trayectoria en la política nacional que hoy encabezan la consolidación del proyecto. Su objetivo es claro: obtener el registro formal como partido político nacional ante el Instituto Nacional Electoral.

En ese camino, el movimiento ya cumplió con uno de los requisitos fundamentales: la realización de las asambleas distritales exigidas por la ley. La meta fue alcanzada y actualmente se encuentra en espera de la dictaminación oficial del INE que determine su registro definitivo.

Si la resolución es favorable, Somos MX podría convertirse en una nueva fuerza política con presencia en la boleta rumbo a 2027, en un momento clave para la reconfiguración del mapa opositor en el país.

En Tlaxcala, el proceso no fue ajeno a esta dinámica nacional.

El coordinador estatal ha sido José Emmanuel Palacios Paredes, quien inició los trabajos organizativos con la asamblea correspondiente al Distrito 1 y posteriormente extendió la operación a los Distritos 2 y 3. Además, participó como Delegado Nacional en representación del estado dentro del proceso organizativo del movimiento, lo que le dio proyección más allá del ámbito local.

Un elemento que aporta contexto político es su origen: es hijo de Evangelina Paredes, quien fue candidata al gobierno del estado por el partido Sí (Impacto Social) , además de fundadora y coordinadora de esa fuerza política.

Hoy, más allá de nombres, la conversación gira en torno a lo que podría representar la consolidación formal de este movimiento en Tlaxcala.

Porque si el INE otorga el registro, no se trataría solamente de una nueva sigla. En un estado donde los márgenes electorales suelen ser cerrados, una nueva fuerza puede mover porcentajes, atraer perfiles ciudadanos, reconfigurar planillas , incidir en diputaciones locales e incluso alterar cálculos rumbo a presidencias municipales.

La pregunta que comienza a tomar forma es clara:

¿Quién encabezará formalmente la representación estatal si el registro se concreta?

¿Habrá continuidad en el liderazgo actual?

¿Se sumarán nuevos perfiles que amplíen el proyecto?

La estructura ya cumplió con el requisito legal.

El movimiento ya dio el paso organizativo.

Ahora la decisión está en manos del árbitro electoral.

Y en Tlaxcala, cuando aparece un nuevo actor político, el tablero nunca queda igual.

Seguiremos atentos.

Nancy Blancas 

Punto y Aparte 

imperio893@gmail.com