Cuando el cargo alcanza… pero el conocimiento no

Cuando el cargo alcanza… pero el conocimiento no

La diputada Brenda Cecilia Villantes se volvió tendencia no por una iniciativa legislativa ni por un posicionamiento sólido, sino por algo que en política suele pasar factura: no saber responder.

Cuestionada sobre el Mando Único, el titubeo fue evidente y la respuesta inexistente. Y  Lo que más ruido hizo no fue solo el error, sino que se notó que no era un lapsus, sino desconocimiento real de algo que forma parte de su chamba legislativa. se trata de seguridad pública, la improvisación no es un desliz menor, es una señal de alarma.

Vale la pena aclararlo, porque tampoco es un tema menor ni sencillo.

El Mando Único implica que el control operativo de las policías municipales pasa al Gobierno del Estado, bajo la responsabilidad del Gobernador, a través de la Secretaría de Seguridad Pública.

Los ayuntamientos no desaparecen, pero ceden la toma de decisiones tácticas: patrullajes, operativos, estrategias y mando real. En estados como Tlaxcala, esto ha derivado más en mandos coordinados, aplicados cuando los municipios no tienen capacidad, policías suficientes o condiciones mínimas para garantizar seguridad.

Entonces no, no es un tema decorativo ni de discurso: es poder, control y responsabilidad.

Y aquí viene el punto incómodo pero necesario.

La ley no exige que un diputado tenga carrera universitaria. Es cierto. Nunca lo ha exigido.

Pero sí exige preparación, estudio, asesores, lectura y, sobre todo, respeto por el cargo que se ostenta. Porque no saber no es pecado; no prepararse sí lo es, especialmente cuando se legisla sobre la vida y la seguridad de los ciudadanos. 

Esta columna no es solo para una diputada.

Es una invitación directa a los partidos políticos que postulan, celebran y luego no acompañan. Que levantan la mano en campaña, pero desaparecen cuando toca formar, capacitar y sostener políticamente a quienes llegan a los cargos.

Si van a abrir la puerta a perfiles sin trayectoria académica, que abran también los libros.

Si van a apostar por la representación popular, que apuesten también por la preparación.

Porque el micrófono, el pleno y la calle no perdonan la ignorancia, y la seguridad pública mucho menos.

En política, el cargo se gana en las urnas.

La legitimidad… se construye


Nancy Blancas 

Punto y Aparte 

imperio893@gmail.com