Participación política de las mujeres

  • Escrito por Ángeles Mendoza
  • jueves 12 abril 2018

El liderazgo y la participación política de las mujeres están en riesgo, tanto en el ámbito local como mundial, no solo la sociedad en general está decepcionada y molesta con la forma en que los políticos ejercen su poder, las mujeres que tienen la posibilidad de hacer un mejor papel en este ámbito, tienen miedo de enfrentarse a la corrupción, abuso, discriminación y violencia política, incluso después de las leyes aprobadas a favor de las mujeres con las cuotas de género y la accesibilidad para contender en algún cargo de elección popular, se sigue teniendo poca representación no sólo como votantes, sino también en los puestos directivos, en la administración pública, el sector privado o el mundo académico. Esta realidad contrasta con su indudable capacidad como líderes y agentes de cambio, y su derecho a participar por igual en la gobernanza democrática.

Las mujeres se enfrentan a dos tipos de inconvenientes a la hora de participar en la vida política. Las barreras estructurales creadas por leyes e instituciones discriminatorias siguen limitando las opciones que tienen las mujeres para votar o presentarse a elecciones. Las brechas relativas a las capacidades implican que las mujeres tienen menor probabilidad que los hombres de contar con la educación, los contactos y los recursos necesarios para convertirse en líderes eficaces.

Como señala la resolución sobre la participación de la mujer en la política aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2011, “las mujeres siguen estando marginadas en gran medida de la esfera política en todo el mundo, a menudo como resultado de leyes, prácticas, actitudes y estereotipos de género discriminatorios, bajos niveles de educación, falta de acceso a servicios de atención sanitaria, y debido a que la pobreza las afecta de manera desproporcionada”.

Algunas mujeres han conseguido superar estos obstáculos, y han sido muy elogiadas por ello, a menudo influyendo positivamente en la sociedad en su conjunto. No obstante, en términos generales, hay que seguir trabajando para lograr la igualdad de oportunidades para todas y todos.

Es importante reconocer que los programas de la ONU Mujeres sobre liderazgo y participación se basan en un amplio historial de compromisos sobre la representación de las mujeres en instrumentos internacionales. La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer defiende el derecho de las mujeres a participar en la vida pública, mientras que la Plataforma de Acción de Beijing insta a eliminar los obstáculos para la participación igualitaria. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio miden los avances hacia la igualdad de género; uno de los indicadores que utilizan para ello es el porcentaje de mujeres que ocupan escaños parlamentarios.

Para alcanzar estos fines, existe sin fin de acceso a la capacitación para ayudar a las candidatas políticas a desarrollar sus potenciales, en temas como; formación cívica y electoral relacionada con la igualdad de género, derechos humanos, sobre todo en sus llamados a los partidos políticos, los gobiernos y otros actores para que cumplan con sus obligaciones de fomentar el empoderamiento de las mujeres. Otras iniciativas alientan a los hombres y las mujeres jóvenes a participar en actividades de promoción para lograr que los responsables de formular políticas públicas den la máxima prioridad a las medidas de igualdad de género.

ONU Mujeres promueve la adopción de nuevas leyes y la introducción de reformas constitucionales para garantizar un acceso equitativo de las mujeres a las esferas políticas, como votantes, candidatas, representantes electas y funcionarias públicas.

Existen equipos de las Naciones Unidas en los que trabajan con la sociedad civil en programas de gestión electoral para impulsar que en las elecciones se respeten los derechos de las mujeres, incluido el derecho a votar y a defender sus candidaturas electorales sin sufrir violencia.
Es fundamental para todas las interesadas, líderes sociales, mujeres empoderadas, con aspiraciones y vocación política estén informadas para acercarse a estas instituciones y fomentar la capacitación electoral para ejercer un liderazgo positivo para ejercerlo en beneficio de la ciudadanía.