Ofrece disculpa pública IAIP a ex comisionada, pero se desatan reclamos por violencia
La tarde de este viernes se registró un controvertido
acto cuando el Instituto de Acceso a la Información Pública debía ofrecer una
disculpa pública a la ex comisionada Marlene Alonso Meneses, en cumplimiento a
una recomendación emitida por la Comisión Estatal de Derechos Humanos, pero la
aparente imprudencia de los actuales comisionados y trabajadores derivó en que
se violentara de nueva cuenta a la agraviada y presentes.
Fue en la sede del organismo autónomo, en una pequeña
sala de juntas, donde ante la presencia de la titular de la CEDH, Jaqueline
Ordoñez Brasdefer, la presidenta del consejo del IAIP, Maribel Rodríguez
Piedras, cumplió con ofrecer una disculpa pública por los actos ejercidos por
ex funcionarios del Instituto en contra de la agraviada cuando formaba parte
del consejo, a lo que -según abundó un su mensaje- se estarían sumando acciones
para concientizar al personal a fin de que evite replicar dichas acciones.
Pocos minutos pasaron para que los actos de violencia
fueran emulados, pues Alonso Meneses pidió emitir unas palabras, pero la
presidenta le urgió a apurarse excusando falta de tiempo, lo que inició la
molestia de una gran parte de los asistentes, procediendo a asegurar que la
disculpa pública sólo representa un primer paso para la reparación integral del
daño ocasionado.
Alonso agregó que, al igual que ella, son muchas
mujeres las que sufren de violencia de género y política en la administración
pública estatal, especificando que incluso las ex legisladoras locales que
formaron parte de la anterior legislatura y que ahora laboran en la administración
estatal son víctimas constantes de violencia, exigiendo que se haga justicia
por todas aquellas ofendidas.
Posterior a su arenga, algunos de los presentes, entre
ellos un trabajador del IAIP optaron por levantarse de la mesa mientras
activistas pretendían dirigirse a los presentes, lo que desencadenó la molestia
de las féminas que acusaron ser víctimas de violencia de nueva cuenta en el
organismo donde el discurso de sensibilidad tenía poco eco en la plantilla
laboral.
La situación se tornó tensa, tanto que incluso el comisionado Ángel Espinoza trató de excusar ocupaciones pendientes ante un aparente poco interés por resarcir el daño, hecho que de nueva cuenta fue condenado por la consejera nacional de una organización de defensa de los derechos de las mujeres, quienes calificaron la actitud como un hecho lamentable u bochornoso.
Finalmente, al término de la accidentada reunión, y
ante la exigencia de activistas porque se repita dicha disculpa pública en
condiciones adecuadas, la ombudsperson sentenció que lo sucedido será evaluado
por la CEDH.
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