Tlaxcala merece elegir sin miedo

Tlaxcala merece elegir sin miedo

Por Anabell Ávalos Zempoalteca

 

En Tlaxcala hay algo que no podemos normalizar: la sucesión de 2027 ya comenzó y, con ella, aparecen señales que deben encender todas las alertas democráticas.

 

El proceso interno de Morena ha adelantado los tiempos políticos. Lo preocupante no es únicamente la promoción anticipada de sus aspirantes. Lo verdaderamente grave son los señalamientos sobre el posible uso de estructuras, trabajadores y recursos públicos para favorecer intereses político-electorales.

 

Recientemente, trabajadores de la Secretaría de Bienestar Federal denunciaron, bajo condición de anonimato y por temor a represalias, presuntas presiones para participar en actividades de promoción política. También han circulado audios y testimonios sobre reuniones, brigadas y la supuesta utilización de recursos públicos para construir apoyos en favor de determinados proyectos. Incluso, han aparecido imágenes que indicarían el presunto uso de Casa de Gobierno como centro de operaciones políticas.

 

Ante acusaciones de esta naturaleza, no basta con negar: hay que investigar, esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.

 

Las instituciones tienen la obligación de garantizar mecanismos seguros, confidenciales y eficaces para que cualquier persona pueda aportar información sin poner en riesgo su empleo, su integridad o la seguridad de su familia.

 

Como senadora de la República, pero sobre todo como tlaxcalteca, no puedo permanecer indiferente.

 

Los programas sociales no son propiedad de ningún partido. Los recursos públicos no pertenecen a ningún aspirante. Los trabajadores del gobierno no son operadores electorales.

 

Morena llegó al poder con una promesa que millones de mexicanos hicieron suya: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. Esa exigencia debe aplicarse ahora a quienes hoy tienen responsabilidades de gobierno.

 

Por eso, hago un llamado a las autoridades electorales locales y federales: investiguen los señalamientos y háganlo con independencia. No esperen a que las denuncias se multipliquen ni a que el proceso electoral esté formalmente en marcha para actuar.

 

También exhorto a la titular del Poder Ejecutivo a garantizar que ninguna estructura gubernamental sea utilizada para favorecer aspiraciones personales o de grupo.

 

Asimismo, convoco a la dirigencia de Morena a ser congruente y dar el primer paso en el respeto de las reglas, los tiempos electorales y la libertad de quienes trabajan en las instituciones públicas.

 

Tlaxcala no merece una sucesión construida desde espacios gubernamentales, con programas sociales convertidos en instrumentos de movilización ni con trabajadores sometidos a presiones políticas.

 

Quienes hoy tienen una responsabilidad pública deben entenderlo: los cargos son temporales; las instituciones y los derechos de los ciudadanos no.

 

Por eso, como representante del pueblo tlaxcalteca, prepararé los recursos legales a que haya lugar ante las instancias competentes, para que en Tlaxcala no se socaven la democracia ni las libertades políticas de la ciudadanía.

 

Tlaxcala merece elecciones libres, equitativas y sin miedo.