Plantar un árbol, sembrar futuro
Este 9 de agosto, México vivirá una jornada que debe trascender el acto
simbólico de plantar un árbol. La Jornada Nacional de Reforestación 2026,
convocada por nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, representa una oportunidad
para recordar algo que a veces olvidamos: cuidar la naturaleza no es una tarea
secundaria, es una condición para garantizar nuestro futuro.
Por eso invito a las y los tlaxcaltecas a sumarnos a este gran llamado
nacional. En Tlaxcala tengo la oportunidad de contribuir con 50 mil arbolitos
para plantar y quiero hacerlo de la mano de las comunidades, porque la
transformación también significa recuperar nuestra relación con la tierra y con
los ecosistemas que nos dan vida.
Hay una frase que resume mucho de lo que podemos hacer como sociedad:
todos en la vida debemos plantar un árbol.
Pero plantar un árbol no debe convertirse únicamente en una fotografía o
en un acto de un día. Un árbol necesita tierra, agua, cuidado y tiempo. Y un
bosque necesita comunidad, organización y políticas públicas que permitan
conservarlo y restaurarlo. Ese es, precisamente, el sentido profundo de esta
Jornada Nacional de Reforestación.
Este año se contempla la participación de las 32 entidades federativas,
621 municipios y mil 632 núcleos agrarios, con una meta nacional de plantar 6.6
millones de árboles y plantas en más de 32 mil hectáreas. No se trata solamente
de una cifra. Detrás de ella hay territorios, comunidades y ecosistemas que
requieren atención permanente.
México es un país forestal. Cerca del 70 por ciento de nuestro territorio
cuenta con cobertura forestal y nuestro país alberga alrededor del 12 por
ciento de la biodiversidad mundial. Además, seis de cada diez hectáreas de
ecosistemas forestales se encuentran en ejidos y comunidades. Esto significa
que hablar de conservación ambiental también es hablar de justicia social, de
economía comunitaria y de soberanía sobre nuestros recursos naturales.
Por eso debemos entender que la restauración ambiental no consiste
únicamente en plantar árboles. Significa recuperar integralmente los
ecosistemas, proteger el suelo y el agua, conservar la biodiversidad,
fortalecer las actividades agrícolas y generar condiciones para que las
comunidades puedan vivir dignamente de actividades sustentables.
En esta tarea y el trabajo coordinado es indispensable. La restauración
forestal requiere la participación de las dependencias federales, los gobiernos
estatales, los municipios, las comunidades, las instituciones académicas, las
organizaciones sociales y de la sociedad civil. También requiere reconocer el
trabajo que ya realizan miles de familias y comunidades.
El programa Sembrando Vida es un ejemplo de ello. Una parte importante de
las plantas que serán utilizadas en esta jornada proviene de este programa, que
en los últimos años ha contribuido a la plantación de alrededor de mil 200
millones de árboles y a la restauración de un millón de hectáreas.
La dimensión ambiental debe ir acompañada de una dimensión social y
productiva. La economía forestal representa actualmente alrededor del 0.24 por
ciento del PIB, pero su verdadero valor no puede medirse solamente en términos
económicos. El manejo responsable de los bosques puede generar empleo,
fortalecer la organización comunitaria y abrir alternativas productivas
sustentables, como la ganadería regenerativa y el manejo forestal comunitario.
Por eso, participemos. Hagamos de esta jornada el comienzo de un esfuerzo
permanente por nuestros bosques, nuestros campos, nuestra agua y nuestra
biodiversidad. Que cada árbol que plantemos hoy sea también una responsabilidad
que asumimos con el futuro. Plantemos árboles, pero, sobre todo, sembremos
conciencia, comunidad y esperanza.
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