¡Tianguis dividido en Calpulalpan! Tres grupos aceptan 'El Mirador', pero dos se aferran al centro

¡Tianguis dividido en Calpulalpan! Tres grupos aceptan 'El Mirador', pero dos se aferran al centro

(Alexis P. González) La reubicación del comercio informal desató un clima de tensión y confrontación este lunes en el municipio de Calpulalpan. Mientras tres organizaciones de tianguistas aceptaron mudarse a la explanada de "El Mirador", otros dos grupos, presuntamente liderados por gente de Hidalgo, rechazaron la propuesta y se encararon con las autoridades, exigiendo documentos firmados que avalen el desalojo del primer cuadro.

 

El conflicto escaló cuando el gobierno municipal intentó liberar las calles principales para agilizar el tránsito, argumentando que el nuevo espacio en "El Mirador" ya cuenta con baños y estructura básica. Sin embargo, la falta de un acuerdo unánime provocó que la Juez Municipal, Ana Laura Fonseca, tuviera que intervenir escoltada por un fuerte operativo policiaco para dar fe del levantamiento de puestos, aclarando que se trataba de un acto administrativo y no de una notificación de último momento.

 

"Si nos dan un oficio firmado por todos los líderes, nos quitamos", fue el reto de los comerciantes inconformes, quienes aseguran que solo quieren trabajar y que la movilización policiaca es excesiva. Por su parte, el Ayuntamiento sostiene que las puertas al diálogo están abiertas, pero recalcaron que no permitirán que intereses ajenos al municipio sigan bloqueando el crecimiento urbano.

 

En un contraste total, los comerciantes que sí aceptaron la reubicación ya comenzaron a instalarse en la explanada alta, lanzando ofertas y precios bajos para atraer a la clientela y demostrar que "El Mirador" es una opción viable.

 

La moneda sigue en el aire ya que una comisión ya negocia en la alcaldía; el centro de Calpulalpan permanece bajo vigilancia policial para evitar que los ánimos pasen de los gritos a los golpes. Los tianguistas rebeldes advierten que no soltarán sus espacios sin un sustento legal sólido, mientras la ciudadanía queda atrapada en medio de esta disputa por el control de las calles.


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