Ana Lilia Rivera llama a fortalecer la conciencia ciudadana frente a quienes buscan conservar privilegios
* La senadora con licencia sostuvo que el futuro del país depende de un pueblo informado y organizado, al que escuchó directamente durante sus recorridos por comunidades y municipios.
En el marco de sus recorridos por comunidades y municipios de Tlaxcala, donde ha privilegiado el diálogo directo con las familias para conocer de primera mano sus preocupaciones y necesidades, la senadora con licencia Ana Lilia Rivera Rivera afirmó que México vive un momento decisivo en el que se enfrentan dos proyectos de nación completamente distintos.
Durante los encuentros ciudadanos, la legisladora sostuvo que, por un lado, permanece una minoría integrada por la vieja clase política que durante décadas utilizó el poder para conservar privilegios mediante la corrupción, la impunidad y un sistema diseñado para beneficiar a unos cuantos.
Señaló que ese grupo no solo construyó estructuras de poder, sino también mecanismos para controlar y manipular la conciencia de la población, con el propósito de mantener intactos sus intereses políticos y económicos.
Frente a ello, dijo, se encuentra el proyecto que representan las mayorías: el pueblo de México, que hoy tiene la responsabilidad de reconocer dónde están sus verdaderos intereses y defender las transformaciones alcanzadas en los últimos años.
Ana Lilia Rivera consideró que la participación ciudadana no puede reducirse a la entrega de beneficios materiales o apoyos temporales, pues advirtió que durante muchos años la política se utilizó para intercambiar la dignidad de las personas por dádivas, como tinacos, calentadores, despensas o incluso dinero.
Sostuvo que la construcción de un país más justo requiere de una ciudadanía consciente, capaz de decidir con libertad y de colocar por encima de cualquier beneficio inmediato el bienestar colectivo, la justicia social y la igualdad de oportunidades.
Por ello, hizo un llamado a que las mayorías ejerzan plenamente su derecho a decidir el rumbo de Tlaxcala y del país y eviten que una minoría vuelva a controlar el destino de millones de mexicanas y mexicanos mediante prácticas que durante años frenaron el desarrollo nacional.
Comentarios