San Diego Metepec: escuchar para atender

San Diego Metepec: escuchar para atender

Luis Antonio Herrera Pérez

 

En Tlaxcala capital, la conversación pública no se detiene.

 

En mi recorrido por San Diego Metepec tuve la oportunidad de conversar con vecinos de esta comunidad, conocida por sus tradiciones, sus usos y costumbres, pero, sobre todo, por el sentido de unidad y pertenencia de sus habitantes.

 

Hay orgullo por su iglesia, el Pozo de Agua Santa y La Ocotera, pero también preocupaciones que deben ser escuchadas.

 

La principal es la seguridad.

 

Los vecinos piden mayor presencia policial, rondines y vigilancia vial, particularmente durante los horarios de entrada y salida de las escuelas.

 

Demandan que las unidades destinadas a proteger a los habitantes cuenten con las condiciones necesarias para hacerlo.

 

También hay inquietudes relacionadas con el estado de las calles y la falta de espacios públicos adecuados para la convivencia, el deporte y el esparcimiento.

 

Otro tema importante es el apoyo a las familias que elaboran algodones de azúcar, una actividad que forma parte de la identidad de Metepec.

 

Los vecinos consideran que las capacitaciones deben acompañarse de apoyos y herramientas que permitan convertir los oficios en verdaderas oportunidades de emprendimiento.

 

San Diego Metepec no pide solamente que se reconozca lo que tiene. Pide que se atienda lo que hace falta.

 

Y esa es precisamente la importancia de recorrer las comunidades: escuchar directamente a quienes las habitan.

 

Porque gobernar no debe significar decidir desde un escritorio. Primero hay que escuchar; después, atender.

 

Muchas gracias por su atención.

 

Hasta la próxima.