Con la bendición de manos inicia formalmente el bordado del vestido de la Virgen de la Caridad
Huamantla, Tlax. Como parte de las tradiciones que dan identidad y orgullo al pueblo de Huamantla, este viernes se llevó a cabo la tradicional Bendición de Manos de las y los bordadores encargados de confeccionar el nuevo vestido que portará la imagen de la Virgen de la Caridad y que estrenará durante la procesión conocida como “La noche que nadie duerme”, que forma parte de la festividad religiosa que da origen a la Feria Internacional del Arte Efímero y de la Dalia 2026.
Las actividades iniciaron con una misa de acción de gracias, donde se pidió por la salud, fortaleza y dedicación de las bordadoras que, con fe y esmero, participan en esta importante labor que forma parte del patrimonio cultural y religioso de Huamantla.
Posteriormente, en las instalaciones de Casa Carito, se realizó un emotivo acto encabezado por Elvira y Laura Hernández Torres herederas de la tradición iniciada por su familia hace tres generaciones, quienes compartieron mensajes de agradecimiento y reflexionaron sobre la importancia de preservar esta tradición a la que se han sumado personas de todas las edades.
Durante el evento estuvo presente el presidente municipal, Salvador Santos Cedillo, acompañado de la presidenta honorífica del Sistema Municipal DIF, Rocío Hernández Castillo, quienes reconocieron el compromiso y la dedicación de las mujeres que año con año participan en la elaboración del manto y vestido de la Virgen.
En su mensaje, Salvador Santos Cedillo reiteró su respaldo a las bordadoras y manifestó ser un aliado permanente de las tradiciones que fortalecen la identidad de Huamantla, destacando que estas expresiones culturales y religiosas forman parte del legado que distingue al municipio a nivel nacional e internacional.
Asimismo, Graciela Espino Domínguez realizó la presentación del diseño del bordado del vestido que como cada año tendrá una temática acorde a los acontecimientos importantes.
Detalló que la inspiración principal está basada en los 100 años de la Guerra Cristera, un movimiento histórico que marcó la defensa de las creencias religiosas de numerosos pueblos de México, entre ellos Huamantla, y que dejó el legado de importantes mártires de la fe.
Los trabajos de bordado y confección ya han comenzado y continuarán durante las próximos meses.
Por ello, extendieron una invitación a la ciudadanía para acercarse y participar en esta actividad que representa uno de los mayores símbolos religiosos de esta ciudad.
Cada puntada y cada detalle del vestido reflejan la devoción, el talento y el amor de las mujeres huamantlecas, quienes mantienen viva una tradición que, cada 14 de agosto, acompaña a la Virgen de la Caridad durante la emblemática Noche que Nadie Duerme, una de las celebraciones más representativas declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de Huamantla.
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