La sobrina incómoda

La sobrina incómoda
Más se tardó Alejandra Ramírez Ortiz, en obtener un puesto de representación popular, que en echar por la borda su carrera política.
La actual diputada local y dirigente del Partido Alianza Ciudadana, junto con su esposo, Enrique Vázquez, fueron separados de sus cargos académicos en la UATx.
Ello luego de las agresiones físicas y verbales que protagonizaron contra la también docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la máxima casa de estudios, Laura N.
Según la denuncia pública, la académica fue violentada por negarse a desistirse de la demanda de pensión alimenticia en contra de su ex esposo, actual pareja de la legisladora local.
El rector de la UATx, Serafín Ortiz Ortiz, anunció que los involucrados en actos que laceran a la Universidad, fueron separados de sus cargos, sin goce de suelo, hasta que concluya la investigación.
La decisión, que fue aplaudida en las redes sociales, tiene connotaciones políticas por la relación familiar de la diputada local con los altos mandos de la universidad.
Alejandra Ramírez, es sobrina del ex gobernador Héctor Ortiz Ortiz y del actual rector Serafín Ortiz Ortiz, y ha utilizado a la Universidad como trampolín político.
En la elección de 2016, fue candidata del PAC a la presidencia municipal de Tlaxcala, y en 2018 contendió por el distrito II, a diputada federal.
Fue hasta el tercer intento, en la elección local de 2021, cuando alcanzó su objetivo y llegó al Congreso de Tlaxcala, pero por la vía plurinominal.
Sin embargo, su desempeño con legisladora ha sido de altibajos, pues sumó la representación parlamentaria del PAC, al bloque de partidos e intereses de la 4T.
En la reciente visita que realizó Claudia Sheinbaum, estuvo presente en la firma del convenio con la virtual candidata presidencial de Morena.
No se sabe si Alejandra Ramírez realizó todos los amarres políticos con el permiso de los Ortiz Ortiz, pero por la forma en que están sucediendo los hechos, parece que no.
La separación de sus cargos académicos en la UATx, significa un duro revés para la diputada local, sobre todo en momentos en que le estaba echando el ojo a la alcaldía de Tlaxcala.
Si hay congruencia, también debe ser separada del cargo de presidenta del Comité Estatal del Partido Alianza Ciudadana, en lo que termina la investigación.
En el Congreso Local, la situación también se le complica a la legisladora, porque preside la comisión de Educación y es vocal en la de  Derechos Humanos y Grupos Vulnerables.
Y la actitud hostil y violenta en contra de una académica de la UATx, no comulga precisamente con las responsabilidades que tiene como diputada.
Independientemente del rumbo que tome la investigación, va a ser difícil que Alejandra Ramírez se levante políticamente de esta, en el futuro inmediato. 
victortamayo5@hotmail.com