El Viernes Negro de la Gobernadora

El Viernes Negro de la Gobernadora

La gobernadora Lorena Cuéllar vivió un viernes negro, que puede ser el principio del fin de sus pretensiones transexenales en el poder.

La mañana del 27 de abril. la mandataria tlaxcalteca recibió al líder de la Cámara de Diputados Federal, Alfonso Ramírez Cuellar, operador político de Palacio Nacional.

El legislador de Morena es tan cercano a Claudia Sheinbaum Pardo, que incluso suena para ocupar la secretaría de Gobernación.

Queda claro que el mensajero presidencial no le trajo buenas noticias a la gobernadora sobre su propia sucesión, pues luego se fue a levantarle la mano a Ana Lilia Rivera.

Ramírez Cuéllar estuvo a la cabeza de una comisión de legisladores federales que vinieron a respaldar las aspiraciones de la senadora de Calpulalpan.

En la Convención Tlaxcala desfilaron Higinio Martínez, Alejandra Verenice Arias Trevilla, Ian Cárdenas, María Guadalupe Chavira de la Rosa, Raúl Morón y Francisco Chiquín.

Además de José Manuel Cruz Castellanos, Alejandro Carvajal, Anibal Ostoa, Margarita Valdez Domínguez, José Antonio Álvarez Lima y Marta Guerrero, entre otros.

El ambiente parecía el de un destape, tanto así que los asistentes corearon ¡Gobernadora…Gobernadora!, a cada intervención de Ana Lilia Rivera.

Hubo incluso expresiones como la de: “este arroz ya se coció”, lo que representa otra mala noticia para el lorenismo. Las imágenes inundaron las redes sociales, lo que evidencia que  está perdiendo la guerra mediática.

Cuando un proyecto político gana la percepción pública, atrae a indecisos y obtiene mayores respaldos políticos y económicos.

Con razón el Salón Azul estuvo repleto, no solo de partidarios de Ana Lilia Rivera, sino de caras nuevas que llegaron solas.

Por la noche, la gobernadora recibió otro golpe demoledor, cuando Loret de Mola exhibió los actos de nepotismo en su gobierno.

Las hijas de Lorena Cuéllar, las parejas sentimentales de ellas y sus cuñados, quedaron expuestos bajo la lupa mediática.

Miles de usuarios, que no son bots chinos, como intentarán hacer creer, cuestionaron severamente a la gobernadora en las redes sociales.

Al final de Viernes Negro, quedó la percepción de que “ya se coció” la candidatura de Morena a la gubernatura de Tlaxcala.

Aunque todos sabemos que la definición del género será decisiva, cómo hacerle creer eso a la opinión pública, cuando ya tiene una percepción contraria.

Eso si está en chino.