Adán Augusto López, Andy López Beltrán…¿quién sigue?
Una de las principales reglas no escritas del sistema político mexicano
es que, para tener todos los hilos del poder y consolidar su cargo, el
presidente entrante necesita deslindarse, separarse de su antecesor, lo
que – a casi un año del relevo- no acaba de
ocurrir entre Andrés Manuel López y Claudia Sheinbaum Pardo.
Se supone que la actual titular del ejecutivo federal cuenta con una
elevada aprobación ciudadana y que, al menos en materia de combate a la
delincuencia y salud, tiene estrategias y objetivos diferentes a los de
AMLO, que con “abrazos y no balazos” y su narrativa
de “ya superamos a Dinamarca” provocó el sexenio más sangriento en la
historia reciente de México y el colapso del sistema sanitario mexicano:
https://desdepuebla.com/2024/12/12/colima-morelos-y-sinaloa-estados-mas-peligrosos-por-homicidios-dolosos/ .
Pero, al parecer, Shienbaum Pardo no quiere ¿o no puede? terminar de
asumir la presidencia de México y desmarcarse de su antecesor, pese a
que lo necesitan y demandan millones de mexicanos e, incluso, los
contextos nacional y mundial, que cada vez exhiben más
las insuficiencias, abusos, excesos y vicios del lopezobradorismo, como
su laxitud ante la delincuencia organizada:
https://desdepuebla.com/2025/08/26/el-mayo-zambada-se-declara-culpable-de-narcotrafico-en-nueva-york/ .
Sí, AMLO mantiene un silencio supuestamente respetuoso con la actual
titular del ejecutivo federal, pero –fiel a su método de tratar de
controlar todo- la dejó cercada, rodeada de cómplices e incondicionales,
tanto en el gobierno de México, como en las cámaras
de senadores, diputados y hasta en Morena, donde impuso como secretario
de Organización y presunto heredero a su hijo, Andy López Beltrán.
LASTRES DEL LOPEZOBRADORISMO
Mientras grandes capos del narcotráfico mexicano e internacional - como el Chapo Guzmán y el mayo Zambada-
cantan en Estados Unidos, ante el gobierno de Donald Trump, al
que le hablan de sus presuntas conexiones e intereses con las
administraciones de Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y,
tal vez, del propio López Obrador, parece abrirse la
oportunidad DORADA de que la presidenta de Méxco termine de
desembarazarse de su antecesor y , ahora sí, le dé un sello propio y
POSITIVO al gobierno de la república.
Todo apunta a que no habrá un deslinde abierto, claro, de Sheinbaum
Pardo respecto a su antecesor, quizás porque no es su estilo, aunque las
caídas y escándalos de algunos amlistas generan la esperanza de que el
país deje atrás las fallas, corrupción, filias
y fobias del gobierno federal anterior y –ahora sí –comience una nueva
etapa histórica, tal vez bajo la misma guía de la 4T, pero sin las
PÚBLICAS Y NOTORIAS omisiones, atavismos y fallas del obradorismo.
En este sentido, el secretario de Organización de la dirigencia nacional
de Morena y presunto elegido por el caudillo para el 2030, Andy López
Beltrán, recibe cada vez con mayor frecuencia críticas y
cuestionamientos por sus excesos, lujos, como su pasado viaje
a Japón y el doble rol que, al parecer, quiere mantener, como supuesto
líder morenista y, al mismo tiempo, poderoso empresario del régimen:
https://www.eluniversal.com.mx/periodismo-de-investigacion/andy-lopez-entre-politica-y-negocios/
Sin el carisma y bagaje político y social del padre, su imposición en la
dirección morenista es un burdo intento, para tratar de legitimarlo
como el supuesto
heredero natural de la 4T en la siguiente contienda
presidencial, pero, hasta ahora, la “estrategia” luce en picada, al
igual que su presunta carrera política:
https://desdepuebla.com/2024/09/09/495185/ .
ADÁN AUGUSTO, GOLPE AL CORAZÓN DEL AMLISMO
El caso de Adán Augusto López Hernández también genera cierta esperanza
de que México pueda superar los intereses vicios y corrupción plegados
al obradorato. El ex gobernador de Tabasco no fue un colaborador más de
AMLO, quien lo hizo su secretario de Gobernación
y precandidato presidencial.
Al momento de escribir estas líneas, López Hernández se mantiene
–INJUSTIFICABLEMENTE- como el coordinador de los senadores de Morena,
pese al escándalo de que su ex secretario de Seguridad, Hernán Bermúdez,
carga una orden de aprehensión por presuntas lligas
con grupos criminales:
https://desdepuebla.com/2025/07/29/adan-augusto-lopezel-genaro-garcia-luna-de-amlo/
Además, fue señalado por supuestos vínculos con empresas fantasmas
durante el lopezobradorato y, aunque él, Morena y el gobierno federal lo
sostienen al frente de la Cámara Alta, sus escándalos no cesan, ya que
recientemente la Auditoría Superior de la Federación
(ASF) lo acusó de no solventar 805 millones de pesos como gobernador de
Tabasco:
https://oem.com.mx/elheraldodetabasco/local/dupla-adan-merino-no-solvento-observaciones-de-la-asf-por-805-mdp-25395178
Este contexto mediático, político y social coloca al ex secretario de
Gobernación amlista no como un elemento valioso, constructivo y
confiable de Morena y la 4T, sino que –al menos en este momento - es un
lastre, el ancla en el cuello, parte de la herencia
INDESEABLE del ex presidente y su grupo:
https://desdepuebla.com/2025/07/22/adan-augusto-dice-que-nunca-sospecho-de-hernan-bermudez-lo-hubiera-separado-inmediatamente-del-cargo/ .
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