‘Aliados… hasta que el voto nos separe’

‘Aliados… hasta que el voto nos separe’

La política mexicana volvió a recordarnos algo que muchos prefieren olvidar: las alianzas duran… mientras convienen.

La reciente votación en la Cámara de Diputados dejó una escena poco común. Los partidos que durante años han caminado junto a Claudia Sheinbaum dentro del bloque de la llamada Cuarta Transformación Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México, mostraron que no siempre están dispuestos a votar en el mismo sentido cuando sus propios intereses están en juego.

La reforma electoral no avanzó y, más allá del resultado legislativo, el episodio dejó ver algo que en política es fundamental: cuando se trata de sobrevivir, cada partido cuida su propio terreno.

Pero lo verdaderamente interesante es lo que este escenario puede provocar rumbo a las próximas elecciones.

Porque si a nivel nacional comienzan a verse fisuras entre aliados, en los estados la historia suele replicarse… y a veces amplificarse.

En entidades como Tlaxcala, donde las elecciones municipales y locales siempre tienen dinámicas muy particulares, la posibilidad de que los partidos decidan competir con más candidatos o con alianzas menos sólidas puede cambiar por completo el tablero político.

Más candidatos significa algo muy claro: más fragmentación del voto.

Y cuando el voto se divide, los resultados se vuelven impredecibles. No siempre gana quien tiene más estructura, sino quien logra concentrar mejor a sus simpatizantes.

En muchas ocasiones, las elecciones no se definen por quién tiene más fuerza, sino por quién enfrenta menos divisiones.

Por eso, lo que hoy parece solo una votación en el Congreso podría terminar teniendo efectos en cascada en los estados.

Los partidos comienzan a medir sus propios números, a valorar si les conviene ir solos, negociar candidaturas o simplemente marcar distancia para fortalecer su identidad política.

En el fondo, todos saben que las alianzas electorales son útiles… pero también temporales.

Y mientras cada fuerza política empieza a acomodar sus piezas rumbo a lo que viene, una cosa queda clara en el ajedrez político mexicano:

cuando aparecen más candidatos, también aparecen más fracturas.

Y como siempre pasa en este país, cuando se trata de poder… todo mundo le halla.

 

Nancy Blancas 

Punto y Aparte 

imperio893@gmail.com