Polarización…

Polarización…


México vive momentos álgidos. Cada día crecen discursos de odio, corrientes ideológicas que agarran como bandera cualquier movimiento sutil para hacerse notar en la nota periodística.

Como si el horno estuviera para bollos, el nefasto diputado Gabriel Quadri del PAN, si el otrora candidato presidencial del extinto partido Nueva Alianza en 2012, y hoy reciclado de ultraconservador panista, en pleno programa de CNN en español, fue literalmente expulsado por mostrar su espíritu transfóbico.

El mismo personaje que hace algunos ayeres, dijo que Oaxaca, Guerrero y Chiapas, son una carga para México, mostrando un serio desprecio por la gente pobre. Como si la pobreza fuera un asunto de la naturaleza por nacer en determinado lugar del territorio nacional, y no producto de la falta de visión de políticas públicas de empoderamiento de las personas en sus derechos humanos, o de gobiernos nefastos que solo buscan el enriquecimiento personal.

Lo mismo le da, decir que la UNAM, es un epicentro de anarquía e impunidad. Tildando a la comunidad universitaria de delincuentes y de vándalos.  Y después quererse erigir en defensor de esta institución cuando Amlo señalo que; esta entidad universitaria se derechizo. Mostró su incongruencia y falta de definición política al salir en su defensa, la incongruencia política le salió a relucir, y así hay varios políticos en la actualidad.

Así es el nivel de discurso de algunos políticos que hoy nos representan. Queriendo emular el discurso presidencial de Amlo, pero se olvidan que este personaje ha vivido siempre de la polémica y de su principal virtud; polarizar y emberrinchar a sus oponentes.

Varios caen en su trampa, y solo son exhibidos. Se olvidan que la historia de México, esta descrita por más de setenta años de un poder oligárquico, complaciente ante la corrupción y la impunidad, para pasar doce años, hacer gobernado como si fuera una empresa, con yuppies convertidos en políticos y funcionarios de primer nivel, pero con las mismas mañas sin que la historia cambiará en algo.

Amlo, ahora se ha dedicado a cosechar lo que estos grupos sembraron, pobreza, desigualdad, y clientelismo electoral, vamos conformismo social. Pero lo alimenta con ese discurso que la sociedad quiere escuchar, “primero los pobres”, y los fifís, neoliberales, conservadores, o aspiracionistas, son el lastre que tienen sumido a la mayoría en la pobreza, parece ser ese el nivel de discurso…