Mientras el alcalde baila con los huehues, el centro de Apetatitlán se queda en tinieblas
Apetatitlán, Tlax. Mientras el alcalde anda en la fiesta, en la foto y bailando con los huehues, en pleno centro de Apetatitlán las familias tienen que caminar entre la oscuridad, el miedo y el abandono.
Vecinas y vecinos de la calle Vicente Guerrero denunciaron el grave problema de falta de alumbrado público, una situación que, aseguran, no es nueva ni aislada, sino un problema constante que las autoridades simplemente han decidido ignorar.
La escena es indignante: una calle céntrica, transitada y llena de familias, completamente a oscuras, exponiendo a mujeres, jóvenes, adultos mayores y trabajadores a caídas, robos, accidentes y todo tipo de riesgos. Y mientras esto pasa, el gobierno municipal parece más preocupado por el espectáculo que por atender las verdaderas necesidades del pueblo.
“Ya basta de tanta indiferencia”, reclaman habitantes de la zona, quienes aseguran que no se puede seguir tolerando que el alcalde prefiera el protagonismo en eventos y celebraciones, en lugar de ponerse a trabajar en los problemas reales que lastiman todos los días a la comunidad.
La molestia ciudadana va en aumento, porque no se trata solo de una lámpara apagada, sino del reflejo de un gobierno ausente, desconectado y más ocupado en la farándula política que en garantizar servicios básicos y seguridad para la gente.
Los vecinos exigieron una solución inmediata y advirtieron que no quieren discursos, excusas ni más show, sino resultados. Porque mientras en el centro de Apetatitlán reina la oscuridad, también crece la percepción de que a esta administración ya se le apagó la responsabilidad.
Apetatitlán no necesita autoridades que bailen bonito; necesita autoridades que gobiernen, resuelvan y den la cara.
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