Obligan vecinos de Xicohtzinco a parar trabajos para construir sucursal del Banco del Bienestar
Este martes, un nuevo
conflicto estalló en el municipio de Santo Toribio Xicohtzinco, demarcación del
sur tlaxcalteca sumida en la ingobernabilidad e inseguridad ante la negativa de
un grupo de la población a reconocer a la autoridad municipal, y donde la problemática
ha cobrado vidas, desatado enfrentamientos armados, protestas y conatos de
linchamiento.
Poco antes del mediodía de
hoy, en las canchas deportivas ubicadas en el centro de la cabecera municipal,
a un costado del templo católico y al pie de la carretera Tlaxcala-Puebla, se
hicieron presentes elementos del Ejército Mexicano y trabajadores que
comenzaron a destruir el área de juegos, así como áreas verdes, además de que pretendían
desaparecer al menos una cancha de basquetbol, con el fin de preparar el espacio
para edificar una nueva sede del Banco del Bienestar.
Ante tal acción, la
población comenzó a reunirse en la periferia, impidiendo que siguiera el
desmantelamiento del espacio público, mismo que, de acuerdo con la población,
es el único en el municipio destinado para el deporte y esparcimiento, por lo
que se registró una confrontación verbal entre las partes involucradas.
La situación se tornó
tensa con el pasar de las horas, hasta que por la tarde arribaron hasta el
punto elementos de la Guardia Nacional, así como efectivos anti motines de la
Secretaría de Seguridad Ciudadana, quienes amagaron con intervenir para
reprimir y replegar a los inconformes para dar paso a las tareas de demolición
y desmantelamiento de juegos infantiles, luminarias públicas y demás infraestructura.
No obstante, con presencia
de los uniformados se inició el diálogo con los inconformes, a quienes les
notificaron que, derivado de supuestos acuerdos con la población desde el
pasado 6 de agosto se habría solicitado una serie de alternativas a los vecinos
de lugares que pudieran funcionar como sede de dicho banco a fin de no destruir
su único parque, pero las propuestas de la sociedad no habrían agradado al
gobierno de México ni al Ejército Mexicano, encargado de las tareas de
construcción, por lo que se determinó destruir dicha área.
Según comentarios de vecinos, la actitud de la autoridad federal y estatal habría sido de intolerancia e intransigencia, al exigir que sea la población quien proponga soluciones.
Sentenciaron que no
permitirán que por designio y posible capricho se les prive del único espacio
de recreación con que cuentan, lo que obligó a que poco después de las 19:00
horas, los uniformados y el convoy de patrullas de diferentes corporaciones se
retiraran del municipio para evitar una nueva confrontación.
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