Triunfal día Guadalupano para El Mojito
Después haber ido a la
Catedral de Apizaco a rezarle a la Morenita del Tepeyac, la Santísima Virgen de
Guadalupe, para darle las gracias por los beneficios recibidos, Alejandro Lima
El Mojito se fue a preparar el primer festejo en el que participaría.
Y así fue, enfrentó a un
buen ejemplar de Darío González en el festival de Apizaco, en donde mostró el
buen momento por el que pasa. Lució con lances cadenciosos, para también dejar
en claro su dominio en el tercio de banderillas, que entusiasmó y mucho a la
asistencia.
Con la muleta el ritmo ha
estado acompañando a toda la faena en trazos largos y sentidos. Un festín de
bien torear con ambas manos. Vendría el punto final, una estocada entera que
hizo caer de inmediato al novillo. El público exigió las dos orejas, pero el
juez sólo autorizó una.
Después de dar la vuelta
triunfal, salió de inmediato hacia su automóvil vestido de charro, rumbo para
Orizaba; y así sumó los 150 kilómetros de distancia.
En medio del recorrido
hizo una parada para vestir de luces y así llegar de inmediato a la plaza de La
Perla Veracruz, en donde enfrentó a un toro de Reyes Huerta, al que saludó con
seis largas cambiadas al hilo de las tablas.
De inmediato el público se
levantó a aplaudirle ante la indiscutible entrega. Después de varas, hizo un
lucidor quite por navarras, para tomar los rehiletes y banderillear con certeza
y aplomo, siendo nuevamente ovacionado en el tercio por el gran público.
La faena la inició en los
medios de hinojos, aguantando la fuerte embestida del toro, y El Mojito, sin
arredrarse sino yendo a más dejó una primera serie contundente con la mano
derecha, con la que el mando, que estuvo durante toda la faena acompañando al
temple, dieran las primeras notas de su concierto.
Se incorporó para
continuar con la mano derecha en una serie que siguió haciendo vibrar al
tendido en un olé de sentimiento por parte del público.
Y así fue la faena, con
ritmo, cadencia y temple.
La respuesta por el lado natural, fue así, sencillamente intenso por la verdad explícita. El público estuvo toda la faena con Alejandro por la apasionada entrega que mostró el torero de Apizaco. Pondría punto final con certero estoconazo para que el público exigiera las dos orejas, y así salir en hombros.
Al final del festejo,
Alejandro Lima El Mojito, comentó que “… ha sido una experiencia muy
importante. Fue un reto superado y claro que mi convicción es seguir
evolucionando. Sí fueron 150 kilómetros y los que me faltan para el regreso,
pero no se cambia esto por la experiencia de haber toreado en dos plazas y que
el público haya estado conmigo. Esto me obliga a ir a más. Seguiré luchando
para que los empresarios me abran sus plazas. Aquí tienen a un torero con todas
las ilusiones de triunfar y estén seguros que en todas las oportunidades que me
otorguen así será, triunfaré”.
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