Gastronomía tlaxcalteca: expresión de identidad y hospitalidad

Gastronomía tlaxcalteca: expresión de identidad y hospitalidad

TIEMPOS DE CAMBIO


Por Santiago Hernández

 

Tlaxcala se distingue por un amplio calendario de tradiciones y festividades en las que la participación comunitaria es un elemento central.

 

En estos espacios, la gastronomía ocupa un lugar fundamental como medio de identidad, memoria y convivencia.

 

Durante una reciente visita, el tlaxcalteca Óscar Flores Jiménez compartió una reflexión sobre el papel que la comida tradicional desempeña en la vida social de los pueblos.

 

El mole, considerado una preparación de origen ancestral, se mantiene como uno de los platillos más representativos. En distintas comunidades, visitantes y habitantes son convocados a compartirlo como parte de las celebraciones locales.

 

Para el morenista, este gesto va más allá de lo culinario: representa una muestra de cordialidad y respeto profundamente arraigada en la cultura tlaxcalteca. Señaló que no es raro que quienes llegan de fuera queden sorprendidos al encontrar, en la mayoría de las poblaciones, el tradicional mole con arroz como símbolo de bienvenida y amistad.

 

Esta práctica, afirmó, distingue a los tlaxcaltecas como anfitriones generosos y refuerza los vínculos comunitarios. La comida se convierte así en un lenguaje común que integra a propios y visitantes, y que permite transmitir valores de convivencia y solidaridad.

 

Además del mole, la cocina tradicional del estado incluye una amplia variedad de platillos que forman parte de su patrimonio gastronómico, como la barbacoa, los gusanos de maguey, las tlatlapas, los escamoles, los muéganos y otras preparaciones típicas que se conservan gracias al conocimiento transmitido de generación en generación.

 

En conjunto, estas expresiones culinarias no solo acompañan las festividades, sino que constituyen un elemento sustancial para entender la identidad cultural de Tlaxcala.

 

En un contexto donde muchas tradiciones enfrentan el riesgo de diluirse, la gastronomía sigue siendo un punto de referencia que reafirma el sentido de pertenencia y el valor de las prácticas comunitarias, y eso lo tiene claro Flores Jiménez, para quien la gastronomía debe ser uno de los vehículos de transformación del desarrollo turístico en la entidad.


(Imagen tomada de internet con fines ilustrativos)