Acusan trabajadores del 7 de Mayo persecución y acoso de gobierno estatal

Acusan trabajadores del 7 de Mayo persecución y acoso de gobierno estatal

Este miércoles por la tarde, Julieta Berruecos, trabajadora perteneciente al sindicato “7 de Mayo” que fue detenida ayer y horas después liberada porque “no había delito que perseguir”, aseguró que fue objeto de una persecución política con el objetivo de afectar su posible participación en la elección de la dirigencia de dicha organización gremial, por lo que sentenció que, ante la actitud facciosa del gobierno del estado, no existe confianza en la autoridad.

 

Durante rueda de prensa, previo al registro para la elección de la secretaría general del sindicato ‘7 de Mayo’, Julieta Berruecos dio detalles sobre la detención de la que fue objeto alrededor del mediodía del lunes 5 de diciembre, cuando acudió a tramitar su carta de no antecedentes penales ante al Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE)

 

Explicó que el aseguramiento se dio sin que le mostraran orden de aprehensión alguna; luego la ingresaron -sin el registro correspondiente- al Centro de Reinserción Social (Cereso) en Apizaco, para luego ser liberada alrededor de las 20:00 horas, después de que la juez determinó que su detención era improcedente al tratarse de un mandamiento y delito que había prescrito.

 

La ex presidenta del Comité de Vigilancia de la referida organización sindical acusó intereses de ‘algún funcionario’ estatal para favorecer a la familia de los ex dirigentes Erazo-Rodríguez, quienes, dijo, quieren afectar el proceso de renovación del sindicato.

 

De igual forma, pidió a los legisladores que llamen a comparecer a la procuradora Ernestina Carro, para que explique el por qué del actuar de su personal.

 

En la misma conferencia de prensa, dos trabajadores denunciaron despido injustificado. En un caso, el secretario de Gobierno, Sergio González, habría dado la indicación para despedir a una empleada que desempeñaba funciones administrativas en el nexo femenil, y el otro caso es de un trabajador más que fue cesado de la Oficialía Mayor de Gobierno, aunque al tratar el caso con el titular de la dependencia, éste dijo que no tenía existía indicación de su parte.

 

La conferencia contó con la presencia de un nutrido grupo de trabajadores de base que manifestaron que, ante estos hechos, no tienen confianza en las autoridades estatales, pues “no es posible dar un voto de confianza hacia quien los persigue, acosa, despide y hasta encarcela por intereses políticos y con evidente indolencia”.

Cabe hacer mención de que sobre la detención de Julieta Berruecos y los atropellos denunciados por los trabajadores sindicalizados, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) no ha hecho alguna intervención.

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