Profeta en su tierra

Profeta en su tierra

Desde el inicio de su administración municipal, Alfonso Sánchez García decidió ensuciarse los zapatos y esa decisión hoy lo tiene en templetes que ya no son solo locales, también nacionales.

 

Contra la vieja sentencia de que nadie es profeta en su tierra, el alcalde capitalino sí lo es, y no solo eso, ha logrado convertir ese reconocimiento local en una plataforma que lo proyecta más allá de los límites del estado.

 

El reciente premio Lidera, otorgado por la revista Líderes de México es una señal de que su estilo de gobernar empieza a llamar la atención donde antes Tlaxcala apenas figuraba.

 

La fórmula es constante: “Más territorio y menos escritorio”, esa imagen del alcalde con podadora en mano, escuchando de frente son símbolos que construyen narrativa, y en este caso, una narrativa que conecta. A eso se suma la certificación ISO 9001:2015 en la tesorería municipal, que pone sobre la mesa algo menos visible pero más contundente: orden, eficiencia y transparencia en el manejo de los recursos.

 

Ese conjunto de acciones lo colocaron en una lista donde comparte espacio con figuras como Samuel García Sepúlveda, gobernador de Nuevo León, o el reconocimiento póstumo a Carlos Manzo, exalcalde de Uruapan, esto es competir en una carrera donde el reflector suele apuntar a otros estados, y ahora Tlaxcala, de pronto, aparece en el encuadre.

 

Por si fuera poco, la incorporación de la capital al grupo M20 del PNUD, ubicándose en el noveno lugar entre municipios con altos índices de desarrollo humano, refuerza la idea de que hay resultados y crecimiento.

 

Pero el avance incomoda, siempre lo hace, crecer es también generar resistencias, pero mientras algunos cuestionan, Alfonso Sánchez García sigue ampliando su radio de acción y, sobre todo, su nombre.

 

En Tlaxcala hay un alcalde que rompió el mito, es profeta en su tierra y, ya empezó a serlo también fuera de ella.