Alfonso Sánchez García pondera legado de servicio de su padre, el ex gobernador Sánchez Anaya, en homenaje póstumo

Alfonso Sánchez García pondera legado de servicio de su padre, el ex gobernador Sánchez Anaya, en homenaje póstumo

En un homenaje de cuerpo presente realizado en honor del exgobernador de Tlaxcala, Alfonso Sánchez Anaya, su hijo, Alfonso Sánchez García, destacó el legado de servicio, honestidad y cercanía con la gente que caracterizó la vida pública y personal de quien gobernó la entidad entre 1999 y 2005.

Durante la ceremonia encabezada por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, el alcalde con licencia de Tlaxcala y aspirante a la coordinación estatal de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación agradeció, a nombre de su familia, el homenaje póstumo brindado a su padre, al tiempo que expresó que la presencia de autoridades, familiares y amigos honró la memoria de un hombre que "entregó su corazón, su inteligencia y su trabajo a esta tierra".

En el patio del Palacio de Gobierno, recordó que antes de cualquier cargo, Alfonso Sánchez Anaya fue para él un padre ejemplar que le enseñó que el mayor privilegio en la vida es servir a los demás con honestidad, convicción y profundo amor por Tlaxcala.

"Mi padre me enseñó que la política cobra sentido cuando se hace cerca del pueblo, cuando se escucha, se acompaña y se sirve con humildad", enfatizó ante representantes de los tres poderes del estado, presidentes municipales y funcionarios.

Alfonso Sánchez García aseguró que una de las mayores satisfacciones de su padre, tras concluir su mandato, fue poder caminar libremente por las calles de Tlaxcala y recibir el reconocimiento espontáneo de ciudadanos que le agradecían las acciones realizadas en favor de sus familias.

Señaló que esos encuentros representaban la mayor recompensa para el exmandatario, porque entendía que el verdadero legado de un servidor público no radica en el poder, sino en el bien que deja en la vida de las personas.

En su mensaje, afirmó que el cariño y respeto que hoy conserva Alfonso Sánchez Anaya entre la población es resultado de una vida de congruencia, trabajo y auténtico servicio público, valores que, dijo, permanecerán como ejemplo para su familia y para quienes compartieron sus ideales.

Finalmente, sostuvo que el legado del exgobernador seguirá vivo en la historia de Tlaxcala y en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo, al asegurar que "no solo despedimos a un gran hombre, sino que celebramos una vida que encontró su verdadero propósito: servir a los demás".


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