La verdad de los candidatos

La verdad de los candidatos

La verdad es que la verdad incómoda a los políticos cuando alguien evidencia su transformación en busca de participar en un proceso electoral y ganar un cargo de elección popular a costa de los más vulnerables e incautos.

Lo cierto es que esta clase de políticos de la noche a la mañana se convierte en un “pan de dulce”, humildes, amables, amigables, preocupados por los demás, sonrientes, dispuestos ayudar a los que menos tienen, gentiles, atentos, afables en toda la extensión de la palabra.

Una vez que logran llegar al poder así de la noche a la mañana se vuelven intolerantes, denigrantes, arrogantes, soberbios, olvidan las promesas, vanidosos, petulantes y lo peor es que no reconocen el esfuerzo y el sacrificio de las personas que los ayudaron a ganar el poder.  

Durante la campaña política todo es promesas, saludos, abrazos, besos, fotos, videos en todas partes, ¡bueno! hasta echan tortillas al comal, mueven la pala del mole, comen tacos, quesadillas, nopales en lugares modestos y con la señora del mandil; después nadie se acuerda de esos lugares de humo y grasa, menos de las personas que posaron y que fueron parte del “espectáculo” de la campaña electoral.

Esto no lo digo yo, lo dice la gente decepcionada con las acciones y actitudes de los políticos falsos, aquellos que cierran las puertas de sus oficinas para no ser molestados, los que limitan apoyos y no cumplen con la palabra, los que nunca regresan a los lugares sencillos en donde pidieron el voto, pero que sí derrochan dinero del pueblo en lujos.

Ahora resulta que subirse al ladrillo o marearse con los cargos es parte de las acciones que usan los políticos para salvaguardar su seguridad, es lógico que todo forma parte de las campañas, pero un candidato inteligente no promete lo que está afuera de su alcance, no dice disparates u ocurrencias, está disponible para atender y resolver los asuntos críticos, todo en la medida de las posibilidades, es cercano a la gente lo que regularmente no sucede.

Esto es sólo una parte de las características de los candidatos y las campañas, de todos, sin excepción.

La otra cara y la verdad de los candidatos es la inseguridad, vulnerables sí, temerosos sí, precavidos sí, pero nunca deben ser soberbios e insensibles con la gente y sus necesidades; pero el tiempo es el que acomoda a todos en su lugar, ya veremos.

Bombazos…

Nos dicen que la inseguridad y el malestar ciudadano podría desatar una ola de ataques y guerra sucia, por eso, luego de que inicien las campañas para diputados locales, presidencias municipales y de comunidad será interesante conocer el número de políticos tlaxcaltecas que pedirán a las autoridades protección ojalá sea lo mismo para los periodista que cubren las campañas porque tampoco dejamos de ser vulnerables ante la inseguridad que se vive en el país.

Artillería pesada…

Servidores públicos del actual gobierno de Tlaxcala preparan maletas y permisos para separarse de sus cargos porque tienen la indicación de apoyar con todo a los abanderados de morena, es más, nos enteramos que alistan una concentración masiva para recibir en próximos días a la candidata Claudia Sheinbaum, se trata de mostrar musculo, además de quedar bien; lo mismo dicen los opositores que andan movidos con la organización del evento de bienvenida a Xóchitl Gálvez. Que tal.

Hasta la próxima entrega de Frentes de Guerra.