Llamado a la unidad, un llamado a misa

Llamado a la unidad, un llamado a misa

El llamado a la unidad convocado de manera coincidente por dos de los principales contendientes a obtener la candidatura del Movimiento de Regeneración Nacional (morena) al gobierno de Tlaxcala, en sendas reuniones multitudinarias del pasado domingo fue un llamado a misa porque sólo lo escucha el que quiere.

La realidad es otra, y todos lo saben: grupos que defienden a capa y espada los proyectos de la senadora con licencia, Ana Lilia Rivera Rivera y del alcalde con licencia, Alfonso Sánchez García, generan  guerra sucia, de desafío y confrontación, más no de  unidad.

De manera coloquial el llamado a misa se refiere a que cada persona sabe si responde a la convocatoria o simplemente es indiferente o decide ignorar la advertencia como también ocurrió con los llamados a cerrar filas, a fortalecer el proyecto de la Cuarta Transformación y el de mantener vivo a morena rumbo a las elecciones del próximo año.

Por un lado, el alcalde con licencia, Alfonso Sánchez Anaya, durante la caminata por la unidad y convicción en defensa de la soberanía nacional, confirmó su lealtad a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, llamó a la unidad, a desechar las diferencias y a preservar la doctrina de no robar, no mentir y no traicionar.

Por el otro lado, la senadora con licencia, Ana Lilia Rivera Rivera, durante la presentación de su informe de actividades legislativas, confirmó su compromiso de no fallarle a la gente que confía en su proyecto político, de trabajar por Tlaxcala y de mantener la unidad morenista, guardó lealtad a la Presidenta, pero también reconoció en una entrevista con medios de comunicación el trabajo de la gobernadora del estado, Lorena Cuéllar Cisneros, aunque la realidad sea otra: la de no verse, ni en pintura.

Ambos grupos mostraron de lo que están hechos, indudablemente sí hay fuerza, pero también cayeron en el error del acarreo, de las amenazas y advertencias a la gente que acudió a ambas concentraciones; aquí sólo ganó la soberbia, la desesperación y el mal manejo mediático porque dejaron que ambos eventos perdieran su esencia, sus objetivos; se enfrascaron más en el discurso de medir fuerza, creerse invencibles, omnipotentes e imprescindibles, cayeron en la equivocación y en la impaciencia.

Mientras los equipos de Rivera Rivera y Sánchez García se parten la cara a través de campañas de desprestigio en redes sociales, en otros lugares, el equipo del ex secretario de finanzas del Estado de México, Oscar Flores Jiménez y del ex dirigente estatal de morena, Carlos Augusto Pérez, alistan los documentos para su registro, el próximo 27 de junio, en la ciudad de México, hasta el momento son los dos aspirantes a obtener la candidatura de morena al gobierno de Tlaxcala, más prudentes, mesurados, serios y éticos, sin caer en la desesperación, en los dimes y diretes de la guerra sucia, caminan con paso firme para convertirse en los próximos defensores de la transformación y luego como posibles abanderados de morena al gobierno del estado, pero el tiempo es el que acomoda a todos en su lugar, Ya conoceremos el desenlace de esta historia.

Los de morena deben entender que los enemigos no están en su movimiento, están afuera, es decir, en los partidos de la oposición como el PAN que poco a poco se posiciona entre los electores, principalmente la diputada local del PAN, Miriam Martínez que anda muy movida en entrevistas en medios nacionales, regionales y locales, así como en eventos propios de su partido en diversos municipios de la entidad.

Bombazos…

Nos dicen que grupos de morenistas no dejarán de mostrar musculo, en virtud de que preparan la fiesta, incluido el mariachi, para el día del registro de los nombramientos de defensores de la transformación del país y luego convertirse en candidato de morena a la gubernatura d Tlaxcala, todo listo para la senadora con licencia, Ana Lilia Rivera, para el alcalde capitalino con licencia, Alfonso Sánchez, lo mismo sucede con el ex diputado federal, Carlos Augusto Pérez, con el ex secretario de Finanzas del gobierno del Estado de México, Oscar Flores Jiménez, entre otros personajes que darán mucho de qué hablar en los próximos días, semanas y meses. Que tal.   

Artillería pesada…

Ahora resulta que quienes arroparon, impulsaron y defendieron el proyecto de la transición en Tlaxcala, encabezado por el entonces perredista, Alfonso Sánchez Anaya, le dan la espalda; simplemente rechazaron apoyar el proyecto político, de su hijo, Alfonso Sánchez García, por mencionar algunos, Minerva Hernández Ramos, Luis Mariano Andalco, Marco Antonio Castillo, Vicente Castellanos, entre otros; algo sucedió por qué todo cambio, ni modo así es la política, y lo que viene.

Hasta la próxima entrega de Frentes de Guerra.