La alianza pende de un hilo en Tlaxcala

La alianza pende de un hilo en Tlaxcala

Cero y van dos las “corcholatas” de la gobernadora Lorena Cuéllar, a las que el Partido Verde les cierra la puerta.

La dirigencia del PVEM desmintió la versión que daba por hecho la postulación de Luis Vargas para la gubernatura de Tlaxcala.

A ello se suma la postura que fijó hace unas semanas Jaime Piñón Valdivia, en el sentido de que tampoco respaldaría a Alfonso Sánchez García.

En los hechos, queda claro que el Partido Verde no tiene problemas con el alcalde capitalino, ni con el dirigente estatal de Fuerza X México.

El fondo del problema parece ser la mandataria Lorena Cuéllar, quien en lo que va de su mandato ha ignorado a sus aliados que la llevaron a la gubernatura.

En Tlaxcala no se integró un gobierno de coalición, como se pactó, pues el PVEM y el PT no tuvieron cabida en el gabinete.

Por el contrario, varios de sus candidatos a diputados y alcaldes fueron perseguidos judicialmente en la elección de 2024.

Por si fuera poco, el gobierno de Morena cooptó a legisladores y alcaldes del PVEM para que se sumara a sus filas.

Lo que significa que, más que aliados, a los partidos que integran la 4T se les está dando un trato de enemigos.

Y para la elección de 2027 vienen por la revancha, por lo que la alianza Morena-PVEM-PT pende de un hilo en Tlaxcala.

El comité nacional del Partido Verde ya autorizó a su dirigencia estatal decidir el rumbo que seguirán en las elecciones del próximo año.

De ahí que no es casual que el PVEM haya rechazado a dos de las “corcholatas” de la gobernadora Lorena Cuéllar.

Y ya no les queda otra, salvo Carlos Augusto Pérez, pues Homero Meneses y Carlos Luna se bajaron hace semanas.

El Partido del Trabajo va en la misma dirección, de ahí la postulación de la diputada local Irma Garay Loredo, a la gubernatura del estado.

Dicen que en política, las afrentas tarde o temprano se pagan y ese parece ser el escenario que se avecina en Tlaxcala.