Tlaxcala no es piñata de nadie

Tlaxcala no es piñata de nadie

Nos hubiera gustado que esa frase saliera de la boca de la gobernadora Lorena Cuéllar, para condenar a las descalificaciones de la historiadora Sabina Berman.

A la propagandista del régimen le hizo gracia ofender a los tlaxcaltecas en su afán de desacreditar a la senadora Lilly Téllez, quien se ha convertido en el coco de Morena.

Sabina Berman tuiteo en X: “nuestra María Corina Machado tlaxcalteca, Lilly Téllez, coreando el bla bla bla trumpista”.

Luego, ante las encendidas críticas que recibió en redes sociales, dijo que no quiso ofender a los tlaxcaltecas, pero lo hizo.

Resulta que la senadora panista es oriunda de Sonora, por lo que la verdadera intención fue restregarle en la cara el calificativo de “traidora”, por su posición ideológica.

Es el mismo mote que utilizan los ignorantes de la historia, cuando tratan de descalificar a los tlaxcaltecas por aliarse con los españoles, hace 500 años.

El debate fue iniciado por la exsenadora Adriana Dávila Fernández, quien dicho sea de paso puso en su lugar a la “historiadora”.

También condenaron esa peyorativa frase, las senadoras Ana Lilia Rivera y Anabel Ávalos Zempoalteca, así como el alcalde capitalino Alfonso Sánchez García.

Los tres aspirantes y la ex a la gubernatura de Tlaxcala cuestionaron con firmeza a Sabina Berman y le exigieron una disculpa pública.

Extrañamente no hubo alguna postura de Lorena Cuéllar Cisneros, ni del gobierno de Tlaxcala, para cuestionar la ofensa racista.

Es obvio que la mandataria no quiso confrontarse con la Berman, ni engancharse en un linchamiento mediático que inició Adriana Dávila.

Eso provocó que la gobernadora del estado pagara los platos rotos, con descalificaciones de todo tipo en las redes sociales.

Si bien es cierto que la propagandista de la 4T tiene peso en el espectro mediático, no hay razón para que no se fije una postura oficial por sus excesos.

Así como hace 500 años los tlaxcaltecas evitaron con valentía las intromisiones de los mexicas, es deber de todo gobernante enfrentar las descalificaciones externas. Vengan de donde vengan.