Movilidad urbana en Tlaxcala

  • Escrito por Tzuyuki Flores Romero
  • domingo 06 mayo 2018

En fechas recientes sacudió a la capital tlaxcalteca la noticia de la prematura muerte del fotógrafo Filiberto Martínez Rodríguez a consecuencia de un accidente de tránsito. Este hecho además de penoso y lamentable nos debe llevar a la reflexión de nuestra manera de convivir y de ejercer el civismo en el contexto en que nos desenvolvemos.

En días pasados fuimos testigos del afecto que amigos y familiares mostraron a Fili incluso en su última morada. Compañeros fotógrafos y también ciclistas se desbordaron en expresiones de cariño y respeto a su memoria.

Habitamos una ciudad pequeña pero ello no nos evade de respetar al otro y de circular con precaución en las calles de Tlaxcala ya sea como peatones, ciclistas o automovilistas.

De igual modo, considero que hay que hacer énfasis en el respeto que a muchos nos falta para movilizarnos por las calles. Como peatones, debemos atender los semáforos y caminar cuando sea el momento, no lanzarnos a la aventura pensando que el auto que viene “se tiene que parar” porque el peatón tiene prioridad. Como ciclistas y motociclistas, de igual forma se debe estar atento a las señales de tráfico y tomar en cuenta que no hay un medio físico, excepto el casco, que nos proteja en caso de ser embestidos. Y como conductores, tener en mente que en caso de algún accidente, la mayor responsabilidad se atañe al automovilista por el hecho de ir en un vehículo automotor.

Creo que a nivel general nos hace falta el pensar en los demás y tener en mente al otro. Incluso entre peatones, muchas veces caminamos como si fuéramos algún personaje de acción, sin pedir permiso o sin tomar en cuenta al que viene delante de nosotros. Empujar es más sencillo que pedir permiso o estorbar es más fácil que quitarse.

He escuchado de voz de algunos conductores de motonetas que si la calle por la que ellos transitan tiene la preferencia, no hay razón por qué detenerse y también he notado que los automovilistas, no sólo al conducir, sino al apearse, no tienen el debido cuidado al abrir la puerta de su coche por lo que muchas veces, al pasar otro conductor, peatón o ciclista ocurren incidentes, como que el otro auto tire la puerta o que al peatón o ciclista lo golpeen o incluso lo lleguen a derrumbar. Lo anterior puede quedar sólo en un golpe o en una caída, pero también puede ser fatal, como en el caso que hoy rememoramos.   

Hay que tener en cuenta que si bien la jerarquía de movilidad urbana en México da prioridad al peatón y posteriormente al ciclista, ellos también deben ser cuidadosos al igual que los conductores del transporte de pasajeros, trasporte de carga y automóviles particulares.

El peatón, por ejemplo, debe dar preferencia a personas con debilidad visual, que se conduzcan con algún tipo de ayuda como la silla de ruedas o con movilidad limitada. Debe también, voltear a ambos lados de la calle antes de cruzar, ceder el paso a ambulancias y cruzar por los pasos peatonales y las esquinas, es decir, no a media calle y “toreando” automóviles.

Los ciclistas deben pegarse al lado derecho de la calle, portar casco y algún prenda reflectiva para ser vistos, contar con una luz delantera blanca y una luz delantera roja y en caso de transitar en grupo, ir uno detrás de otro.

De igual manera, el automovilista debe alinearse al reglamento de tránsito, no invadir la “cebra” peatonal, no estacionarse en lugares para discapacitados, conducir con el cinturón puesto, respetar la velocidad establecida y no usar el celular cuando se va manejando, siendo estas junto con atropellar a una persona y fugarse del lugar del accidente las principales causas de infracción. En este sentido, hay que recalcar que también hay que poner atención al momento de abrir una portezuela. Existe incluso una técnica para evitar accidentes, el “alcance holandés” o “abrir la puerta a la holandesa”, que se refiere a que como conductores, abramos la puerta con la mano derecha. Es importante también al momento de rebasar a un ciclista hacerlo dejando una distancia de metro y medio, no pasarlos para dar vuelta y siempre utilizar las direccionales y los espejos retrovisores.

Se siguen haciendo homenajes para Fili, como lo llamaban sus amigos. De hecho, este domingo 6 de mayo la comunidad ciclista de Tlaxcala hará una rodada corta en su honor.

A nosotros nos queda como una lección, recordar que en la ciudad nos movemos muchas personas en diferentes formas y que debemos pensar en el otro, aunque se nos dificulte, aunque nos cueste.

Quede este texto en memoria de Filiberto, como muestra de solidaridad para sus amigos y familiares y como reflexión para todos nosotros.