Abracito :)

  • Escrito por Nayeli Romero
  • martes 02 julio 2019

Perdón, pero ¿Quién diablos lee ‘El norte abriendo fronteras’?

Lo digo con respeto, pero es que así de ridículos fueron los ‘criterios’ para que el Congreso del Estado entregara este año la presea Miguel N. Lira.

Y es que, por decreto, desde hace algunas legislaturas el 1º de julio, el poder legislativo entrega (a modo de reconocimiento) a la trayectoria, trabajo y contribución social dicha presea a un periodista reconocido en el estado.

Este año, el galardón poco concurrido por la opacidad en la que ha sido entregado en ediciones pasadas, fue otorgado a Carmen Meléndez Rosales, según los legisladores, por sus 30 años de trayectoria periodística en (anote usted bien) reportera de PRENSA DE GOBIERNO y corresponsal en medios locales y nacionales.

Además de dirigir el medio antes citado.

En versión de quienes fueron y tras un desayuno paupérrimo ofrecido a la prensa del estado, la comisión integrada para la entrega de dicha presea hizo lo propio y otorgó la medalla a la periodista.

Lo triste del caso es que quizá, ni nuestros periodistas, ni nuestros legisladores sepan lo simbólico del premio para concursarlo y poder otorgarlo.

Miguel N. Lira no fue un ‘reportero’ casual, fue un ensayista, poeta, escritor, editor, novelista y funcionario público.

Perteneció a grupos de intelectuales, artistas y académicos de la talla de Alejandro Gómez Arias, Frida Khalo, formó parte de la Academia Mexicana de la Lengua, impulsó plumas nacionales entre ellos a Octavio Paz y Efraín Huerta, promotor de la cultura Tlaxcalteca.

Conmemorar el día del periodista debería ser más que un acto de protocolo sin clase, ejercer el oficio tendría más sentido como forma de servicio que de socialité.

Por decreto nos festejan el día y por sus ganas, se pasan por el arco del triunfo las leyes que nos deberían amparar.

Porque cuando algo no les gusta se escudan en una carta a la redacción o en una demanda por difamación.

Porque lo más sencillo y fácil es denostarnos a todos por igual, sentirse superiores por el cargo, pero pedir favores cuando se reducen a nadie.

Si. Esa es la realidad de la prensa, la local y la nacional, una donde nos festejan el día pero no nos mejoran el salario.

Total, todos son chayoteros.

Abracito legisladores

 

Hasta la próxima…

@Naye_Romero89

nayelir31@gmail.com