Riesgo en el centro del país por contagios de Coxsackie

  • Escrito por Alfredo González
  • martes 02 octubre 2018
  • Categoría: Tlaxcala

Se presentaron casos en Querétaro y aunque no hay alerta oficial de la SESA se deben tomar precauciones.

Aunque de manera oficial no existe una alerta por  virus coxsackie de parte de la Secretaría de Salud para el centro del país, entidades que conforman la megalópolis se encuentran ya sobre aviso del riesgo que representa dicha enfermedad. 

Los Estados de Ciudad de México, Hidalgo, Estado de México, Puebla, Tlaxcala y Morelos, deberán tomar previsiones respecto a eventuales contagios, luego de que la Secretaría de Salud  de Querétaro dio a conocer que se presentaron más de 41 casos de pequeños contagiados por el virus, por lo que lanzaron ciertas recomendaciones para evitar la enfermedad en aquella entidad y su propagación hacia otras entidades. 

Médicos de aquella entidad, señalaron  que coxsackie es una infección común que empieza en la garganta, donde los contagios se elevan en verano y otoño, afectando a los menores de diez años, pero no se descarta la posibilidad de que los jóvenes y adultos contraigan la enfermedad.

Pese a lo anterior, en el caso de Tlaxcala no se tienen registros de contagios presentados en habitantes en los últimos meses, sin embargo, es importante destacar que este padecimiento infeccioso no representa peligro mortal para los enfermos, empero, los síntomas generan diversas molestias. 

El principal medio de propagación del virus coxsackie es a través del contacto directo, la tos y los estornudos, ya que la infección se aloja en la nariz, saliva, mucosidad, y en ampollas.

Asimismo, el Instituto Mexicano del Seguro Social comentó durante el pasado brote  que los principales síntomas son el salpullido rojo en las manos y pies que puede causar grandes ampollas, sin olvidar que puede registrarse en la zona íntima, con llagas en la boca, fiebre, dolor de garganta, malestar general y falta de apetito. 

El virus coxsackie no deriva en problemas mayores y baja su intensidad entre los cinco y siete días, por lo que aún no hay tratamiento para este mal.

Las dolencias como la fiebre y el malestar general pueden disminuir con el consumo abundante de agua, sin olvidar comer sanamente.

En caso de detectar que el virus coxsackie está presente se recomienda  no automedicarse y asistir al centro de salud más cercano para someterse a un pequeño análisis y un tratamiento para aliviar las molestias, evitando el contacto con las personas.