Celebrará Diócesis los 500 años de la primera misa en Tlaxcala

  • Escrito por Alfredo González
  • jueves 03 enero 2019
  • Categoría: Tlaxcala

Se inauguró ya la capilla de los Santos Niños Mártires, en un anexo de la capilla de San Nicolás, en este capital.

La Diócesis de Tlaxcala calificó al 2019 como un año de “bendición especial”, toda vez que hace 500 años se celebró la primera misa en este territorio, registrada el 23 de septiembre de 1519, por lo que el presente curso se ha proclamado como un año jubilar eucarístico.

A través del medio de comunicación oficial de la Diócesis, El Discípulo Misionero, en un artículo firmado por el Obispo, Julio César Salcedo Aquino, manifiesta que el quinto centenario de ese acontecimiento es una gracia, cuyo objetivo es “reconocer y agradecer la semilla del evangelio que fue sembrada en nuestra tierra (…), durante este año jubilar, invito a la Diócesis a agradecer la presencia de Jesús y su palabra entre nosotros (…)”.

Destaca que los frutos de la santidad del pueblo tlaxcalteca son los santos mártires Cristóbal, Antonio y Juan y, en ese marco, se diseñará un nuevo Plan Diocesano de Pastoral que regirá el desarrollo de la iglesia católica de Tlaxcala.

Recalcó que la eucaristía da vida al mundo, pues ha sido y será fuente de vida y de misericordia, deseando al mismo tiempo que al inicio del presente año conserve sanos, salvos e íntegros a los ciudadanos.

En otro orden de ideas, en la misma publicación correspondiente al mes de enero de 2019, se informa que el pasado 16 de diciembre, la capilla anexa a la Rectoría de San Nicolás, en la ciudad de Tlaxcala, pasó a ser la capilla de los Niños Mártires, la cual es dirigida por los padres Manuel Zamora García y José Luis Paredes.

Fue el Obispo Salcedo Aquino, quien procedió a la entronización, hizo el ingreso de la obra que contiene las imágenes de los santos y que fue colocada atrás del altar del lado derecho.

También se dio la lectura de las biografías de los protomártires y se explicó el contenido de la imagen. Dicha pintura fue obra del fraile benedictino y arquitecto, Gabriel Chávez de la Mora, la cual ya recibió sus primeros visitantes que fueron unos turistas peregrinos provenientes de Ciudad de México.