Paralelismo político en América latina

Paralelismo político en América latina

En 2018 Mario Vargas Llosa, publicó una obra literaria denominada “La Llamada de la Tribu”; en ella, Vargas Llosa expone su trayectoria como estudiante, como novelistas y finalmente como político, pasando de la filosofía marxista, socialista y comunista a ser un auténtico ciudadano con un firme pensamiento basado en el liberalismo social, político y económico, en esta obra, Mario, expone su evolución de estudiante a escritor y por ende como político de su país, Perú. Ambos elementos, trayectoria y evolución son explicados con una destreza en extremo en la que Vargas Llosa acepta ser comunista y transformarse en un hombre político de pensamiento liberal.

 

En su novela “La Llamada de la Tribu”, explica claramente cuál ha sido también la trayectoria y la evolución que ha observado su propio país. Analiza a detalle los principales problemas estructurales que deben ser diagnosticados, explicados, pero sobre todo atendidos; es aquí en donde encontramos cierto paralelismo entre los grandes problemas nacionales de Perú y los grandes problemas de nuestro país, a decir:

·        El militarismo y el autoritarismo son puntos de referencia en ambos países. Esta forma de Estado y de Gobierno como se ha visto solo beneficia a unos cuantos privilegiados sobre la mayoría.

·        Tanto México como Perú han experimentado negativamente lo que Vargas Llosa denomina “el izquierdismo como una enfermedad infantil del comunismo”, esta enfermedad continua en muchos políticos mexicanos que dicen llamarse de izquierda.

·        El cambio de pensamientos e ideas de Mario explica, que la Revolución Cubana generó una expectativa mayor en cuanto se pensaba que: “muchos vimos en la gesta fidelista no solo una aventura heroica y generosa de luchadores idealistas que querían acabar con una dictadura corrupta como la de Batista, sino también un socialismo no sectario, que permitiría la crítica, la diversidad y hasta la disidencia”. Esto mismo fue el parteaguas para muchos países latinoamericanos entre ellos Perú y México.  Y más actualmente pensamos los mexicanos que hoy estaríamos mejor que cuando estábamos peor.

·        Mario acuña una idea básica, central, necesaria diciendo: “cuando la moral se aleja de la política comienzan los asesinatos y el terror”.

·        Cuando Mario Vargas Llosa rompe con las ideas socialistas, y le envían una carta a Fidel Castro y un número importante de intelectuales, la respuesta personal de Fidel fue acusarlos de servir al imperialismo. Cualquier semejanza con neoliberales, conservadores, corruptos entre otros calificativos, no están alejados del fracasado pensamiento económico y político socialista.

·        En nombre del Socialismo se podría silenciar todo forma de crítica, imponer consignas dogmáticas, sepultar a los disidentes e incluso desaparecerlos”.

·        El cambio de pensamiento y de ideas de Mario consistió en un primer momento en aceptar que la democracia liberal tenía dos problemas, uno el límite de los derechos individuales y el otro la explotación de los ricos sobre los pobres, no obstante, lo anterior, con todas las imperfecciones de la democracia al menos remplaza la arbitrariedad por la ley y permitiendo elecciones libres, partidos políticos, instituciones democráticas, sindicatos, división de poderes y limitaciones del poder público.

·        Optar por el Liberalismo dice Vargas Llosa conlleva un esfuerzo intelectual de varios años.

 

La obra de Mario Vargas es obligada para todo hombre y mujer de libre pensamiento, deseosa de entender la trayectoria y la evolución de los modelos económicos y políticos de los países latinoamericanos. si bien es una novela, los cierto es que también es una autobiografía del autor con una serie de fecha, hechos y acontecimientos que precisan al lector sobre temas de actualidad que viven nuestros países hermanos del norte, centro y sur del continente.

 

En palabras de Popper señala Mario en su obra: “al irracionalismo del ser humano primitivo que anida en el fondo más secreto de todos los civilizados, quienes nunca hemos superado del todo la añoranza de aquel mundo tradicional (la tribu) cuando el hombre era aún una parte inseparable de la colectividad, subordinado al brujo o al cacique todopoderoso, que tomaban por él todas las decisiones, en la que se sentía seguro, liberado de responsabilidad, sometido, igual que el animal en la manada, el hato, o el ser humano en la pandilla o la hinchada, adormecido entre quienes  hablaban la misma lengua, adoraban los mismos dioses y practicaban las mismas costumbres, y odiaban al otro, al ser diferente, a quien podía responsabilizar de todas la calamidades que sobrevenían a la tribu”.

Cualquier parecido con la realidad en los países latinoamericanos es pura coincida, o bien, puede ser una autentico paralelismo dada la cultura y la ausencia de moral en la política.