Tlaxcala primer estado en proteger sus semillas nativas de maíz

  • Escrito por Nayeli Romero
  • lunes 03 junio 2019
  • Categoría: Huamantla

Una lucha conjunta de más de cinco años hecha por diversas organizaciones sociales, entre ellas la AC ‘Sin Maíz No hay Campo’, logró en conjunto con la Senadora Ana Lilia Rivera, un amparo para proteger las semillas nativas de la entidad, principalmente el maíz.

El amparo ganado en un Tribunal de Distrito, ha detenido por cinco años la siembra de semillas y plantas ‘experimentales’ en territorio estatal, así como en el norte del país.

Y es que, a razón de la aprobación de la Ley de Certificación de Semillas, aprobada en 2007, grandes corporativos dedicados al uso de transgénicos como Bayer, Monsanto, entre otros, México aprobó que dichas empresas sembraran semillas logradas por laboratorio en territorio nacional; hecho que transgrede la soberanía alimentaria.

En entrevista con la senadora Ana Lilia Rivera, la legisladora de Morena, sostuvo que durante décadas agrupaciones comerciales han pretendido analizar semillas y plantas nativas de diversos puntos del país, para modificarlas en laboratorios, mismos que luego realizan ventas corporativas al propio gobierno para tener un control sobre monocultivos por regiones.

Fue así como hace cinco años, Tlaxcala se convirtió en el primer estado en ganar un amparo de protección de las semillas del maíz nativo y así evitar se termine con el sistema milpa.

Para ejemplificar la importancia del sistema milpa, Ana Lilia Rivera, precisó que tiempo atrás, los agricultores podían tener por el temporal una mala cosecha de maíz, pero cultivos alternos como la calabaza, chiles, jitomates o frijol, mejor conocidos como la triada mesoamericana podían ser cosechas más prolíficas que la propia siembra principal.

En cambio, con la modificación de la semilla hecha por los corporativos, se obliga a las regiones a sembrar monocultivos; mismos que modifican el ciclo natural de la tierra y con ello rompen con los rasgos genéticos del maíz.

La Senadora de la República, planteó además en entrevista para Cuarto de Guerra, que el amparo ganado con la lucha de múltiples organizaciones, permitió no sólo preservar la memoria del maíz sino también su adaptación y la creación de cinco fondos de semillas, nativas de las regiones agrícolas con las que cuenta el estado.

Rivera, declaró también a este medio, que el juicio para proteger las semillas de maíz continúa, siendo incluso dependencias como SEFOA o SAGARPA, los principales contrademandantes por los contratos multimillonarios que ya sostenían con los corporativos comerciales de semillas transgénicas; mismas que se sembraban en el país.

México operó en los años 80´s a través de PRONASA políticas nacionales para el estudio y la mejora de semillas nativas, mismo que desapareció en 1994 cuando, junto con los tratados de libre comercio, fueron fundaciones quienes se dedicaron a operar bancos de semillas.

Para la legisladora proteger el maíz, es sinónimo de la protección a la soberanía alimentaria y por ende a un tema de protección de la biodiversidad y la seguridad nacional.